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lunes, 26 de mayo de 2008

El transporte no motorizado en el Área Metropolitana Centro Occidente de Colombia, movilidad sostenible o coyuntura política

Por: Jorge Iván Ballesteros Toro
guatica@gmail.com

Resumen
El presente hace una relación de diferentes situaciones que en materia de transporte no motorizado se están presentando en el Área Metropolitana Centro Occidente –AMCO- de Colombia. La movilidad como se observa se esta concibiendo desde una posición política, dejando por fuera la participación de su concepto y principio de diálogo, la integración de los modos y medios de transporte. En primera instancia se destaca el lugar espacial y como se visualiza la problemática, a continuación se brinda una matiz de rigor conceptual sobre movilidad sostenible, luego se observan las principales problemáticas y acciones sobre el transporte no motorizado y por último se proponen cuestionamientos que conciben la realidad para poner sobre la meza la discusión.

Palabras 1. Introducción
El AMCO de Colombia, es un espacio territorial integrado por los municipios de Pereira, Dosquebradas y La Virginia, y en cuyo territorio residen 654.116 hab, donde 88% viven en el área urbana y 12 en el área rural. Según estudios de la Cámara de Comercio de Pereira, el AMCO cuenta con una población flotante de 2 millones de personas por día, lo cual la convierte en una zona que facilita el paso de otras personas no residentes en este lugar. Por otro lado, se observa un periodo de transición en la re-construcción de una región metropolitana que le apuesta al desarrollo económico desde lemas de gobierno como “trabajando unidos por la gente y para la gente”, “alcaldía social”, “dejando huella”, y actualmente con “región de oportunidades” y “el cambio ahora o nunca”, que han visualizado un proceso de fortalecimiento del capital económico y comercial. Y lo ambientalmente sostenible que?...

En consideración, la movilidad, columna vertebral de la sociedad, requiere de prestar apoyo y esfuerzo sociocultural para dotar al AMCO de estrategias que articulen y visualicen una real interacción de la ciudad con el transporte, rescatando que debe apostarle con una mirada ambiental. Por lo tanto, un transporte urbano que asiente sus bases en la Movilidad Sostenible y no un simple pincelazo de coyuntura política en movilidad.

Palabras 2. Movilidad sostenible, un reto político o social.
La movilidad es empleada como “el desplazamiento de personas o cosas”, esta expresión es amplia y brinda un sin número de interpretaciones. Sin embargo, cuando hablamos de una movilidad sostenible estamos proponiendo “el desplazamiento de personas o cosas, haciendo un uso racional e integral de los recursos naturales y lo flujos de energía, a través, de medios de transporte alternativos y no contaminantes”. Ambos conceptos se acercan en el desplazamiento, la pregunta es ¿Cómo nos estamos desplazando entre un origen y un destino? ¿Qué medio de transporte estamos utilizando? ¿Es eficiente energéticamente y efectivo para minimizar el impacto ambiental? Quizá nos quedemos en más cuestionamientos, por lo pronto estos son fundamentales.

Si bien el gobierno nacional estableció a través del CONPES 3260 de 2003 “el reto de las ciudades colombianas es reducir la tendencia a la utilización ineficiente del automóvil particular promoviendo que la movilidad de las personas se fundamente en la utilización de los vehículos de transporte público, y en los vehículos y modos de transporte no motorizados”; podríamos observar que en relación a este reto la apuesta nacional y local ha sido poca si la comparamos con el aliciente aumento en la venta de carros de 2007 (258.000 unidades). Alegría para las ensambladoras, marcas, concesionarios, gasolineras, entre otros; tristeza y sufrimiento para la movilidad y la calidad del aire. Más tráfico, más contaminación; más tráfico menos movilidad.

Más allá de esperar las respuestas gubernamentales, la sociedad civil, las organizaciones y la academia deben velar por el cumplimiento mínimo de una responsabilidad social acorde con las necesidades del colectivo. La movilidad debe buscar retos, en lo político, por acuerdos que privilegien a la sociedad en su conjunto, en lo social, por cambios en el comportamiento que faciliten una integración a la nueva forma de las urbes.

Palabras 3. El transporte no motorizado en el contexto metropolitano.
El AMCO tiene sus particularidades en materia de movilidad. Pereira y Dosquebradas cuentan con el SITM-Megabus que articula el desplazamiento en BRT sobre las troncales y cuencas establecidas para tal propósito, sin embargo el sistema aún no llega a todos los rincones y no se conocen las fases siguientes. Por otro lado, el transporte colectivo, busetas que cubren las zonas donde aún no llega el SITM-Megabus y los taxis que circulan a lo largo y ancho de esta región metropolitana. No obstante, La Virginia es un caso aparte, la mayoría de sus viajes se realizan en bicicleta y a píe, y, el transporte que lo sigue la moto. En el AMCO 1 de 5 personas cuenta con vehículo privado, aunado a una ciudad que por el ingreso de SITM-Megabus varias de sus arterias principales que antes eran de 3 carriles dispuestos para tráfico mixto, pasó a 1 carril exclusivo Megabus y 2 carriles para tráfico mixto. Al observar el tráfico mixto indicamos que vincula a la bicicleta.

El transporte no motorizado ha sido sinónimo de olvido permanente. Algunos sectores de la sociedad recalcan que las carretillas se deben acabar, que es un transporte arcaico que hace lento el desplazamiento en carro. La mayoría de vías no han contado con un diseño integral que incluya al peatón, al ciclista, a los niños, ancianos e inválidos. Por el contrario, nos encontramos con ciudades dotadas para y por los carros. Pereira es la única ciudad del AMCO que cuenta con ciclorutas, dos (2). Una ubicada en un franja cerca al colegio Ormaza en el barrio Cuba, y, la segunda, mas extensa, se encuentra sobre la Av. del Río. Cabe señalar que estas ciclorutas están construidas en lugares que no cuentan con el impacto esperado para tal fin, para su construcción aplicó la recuperación de zonas verdes en el marco de la promoción de espacio público. Hoy estos espacios “son sitios de terror”.

De los lugares que se rescatan para el transporte no motorizado se tiene:
· Recuperación del centro de Pereira que propone un incremento del espacio público. Actualmente está invadido por vendedores ambulantes y obras civiles que dificultan el desplazamiento.
· Planes parciales. Recuperación de espacio público y zonas deterioradas. La mayoría carecen de señalización y sombra natural (caso ciudad victoria).
· Cicloturismo (hacia La Florida, Cerritos y zona rural). Apropiación de la ciudadanía por estos espacios. Falta de acompañamiento de la policía nacional para brindar seguridad, agentes de tránsito para control del tráfico e institutos de recreación y cultura para facilitar integración social.
· Ciclorutas construidas para recuperación de espacio público, ubicadas en zonas con poco flujo de bicicletas.
· Bulevares comerciales que facilidad el desplazamiento a pie, carecen de rampas para discapacitados y carros con bebes, y continuidad en algunos tramos
· La Virginia. El desplazamiento en bicicleta con tráfico mixto cuenta con señalización, pero hace falta control de la velocidad de los vehículos automotores. Además se lleva a cabo la celebración del “día de la independencia de la bicicleta” el 20 de julio de cada año el cual debería contar con reconocimiento regional y nacional.

Palabras 4. Inquietudes para el debate.
Si bien, la movilidad es un tema que debe estar presente en las agendas de desarrollo, para el caso del AMCO se nota más como un tema de coyuntura política. La puesta en marcha del SITM-Megabus trajo consigo preocupación generalizada entre los ciudadanos. Algunas de las inquietudes permanentes son ¿nos cambiaron la ciudad? ¿no hay por donde desplazarnos? ¿nos sacaron, no hay espacio?, entre muchas otras. Cabe señalar que entre el año 2003 y el año 2006, fecha en que entro en operación el BRT, se noto un aumento en el parque automotor (tanto a nivel local como nacional) que desbordó en caos vehicular. En este contexto, ¿Está siendo coherente el SITM-Megabus con su principio de articular el transporte masivo en un sistema integrado?

En la actualidad los principales inconvenientes que afronta el transporte en bicicleta antes sus dirigentes y tomadores de decisiones son: tenemos una topografía muy rugosa que no facilita su desplazamiento, llueve demasiado y no hay espacio. A lo anterior podemos tener para el debate ¿Por qué se da invisibilidad al transporte en bicicleta? ¿Porqué no es tema de agenda? ¿Qué entienden nuestros dirigentes por movilidad sostenible y transporte no motorizado?

En relación a las zonas peatonales y zonas para incapacitados, cabe señalar que se tienen espacios, pero estos no cuentan con infraestructura y dotación adecuada. Es casi un imposible para un madre tratar de desplazarse con su bebe en su carrito porque no existen rampas ni lugares adecuados, el invidente no tiene señalización sobre el andén, entre otros. Así pues, podemos preguntar ¿Qué sucede con el transporte no motorizado, porque no es observado con detalle? ¿Quiénes están pensando y construyendo estas obras cuentan con formación y capacidad para integrar los espacios?

Por último, resalta una inquietud ¿Cómo se está pensando, re-pensando y construyendo la ciudad?

2 comentarios:

oscar salamanca dijo...

Jorge, una de las cosas que más me produce desazón en la ciudad es precisamente el irrespeto ciudadano expresado en las personas que conducimos y los que caminamos " a pie " la ciudad. Todo parece indicar que el caos se convirtió en naturaleza y cotidianidad.

Héctor dijo...

Movilidad es una palabra que ya discutieron los europeos hace mucho tiempo, no inventemos conceptos porque ya esta inventado y la acepción que le damos al introducirla a nuestro argot técnico es la misma que le dan los europeos. La palabra movilidad es sustentable implícitamente. Aquí te dejo la definición:
Aprovechamiento al máximo del uso de todos los modos de transporte y organización del «confort» entre los distintos modos de transporte colectivo (tren, tranvía, metro, autobús y taxi) y entre los diversos modos de transporte individuales (automóvil, bicicleta y marcha a pie).

También supone alcanzar objetivos comunes de prosperidad económica y de gestión de la demanda de transporte para garantizar la movilidad, la calidad de vida y la protección del medio ambiente.

Por último, significa también reconciliar los intereses del transporte de mercancías y del transporte de pasajeros, con independencia del modo de transporte utilizado.


sombras